martes, 25 de junio de 2013

REFLEXIÓN BLOQUE I

LITERATURA INFANTIL

Antes de comenzar las clases de esta asignatura y de conocer el verdadero contenido de la materia, yo, u seguramente todos mis compañeros, pensaban que iba a tener relación con la literatura que cursamos en los últimos años de colegios, es decir, los diferentes movimientos literarios, los autores de cada movimiento con su vida y obras más importantes, etc.

En resumen, una literatura que hemos estudiado para aprobar un examen y que ahora mismo no recordamos, ya que lo hemos aprendido de forma poco provechosa, porque ha sido una obligación y se trata de una materia densa, en la que si además no lo estudias de buena gana, puedes tener un problema en el resultado de los exámenes.

A medida que fuimos conociendo poco a poco la asignatura, descubrimos que era totalmente diferente a lo que estábamos pensando. Debíamos cursarla ya que es necesaria para nuestra futura vida docente, pero además la hemos desarrollado de una manera lúdica y entretenida, ya que las clases eran muy amenas y participativas. Yo por lo menos no entendí la clase como una obligación y como algo repetitivo, sino que sabía que cada día iba a ser algo nuevo y diferente. 

En realidad esta asignatura se trataba de hacer entender la literatura como una forma de entretener y a la vez de aprender. A partir de todo lo que hemos aprendido debemos conseguir que los niños vean la literatura de la misma forma, es decir, como entretenimiento y diversión.

En una de las primeras clases, cada uno de nosotros teníamos que decir diferentes palabras que para nosotros tuvieran relación con el concepto de literatura. Finalmente la profesora nos sacó de dudas y nos dio una definición correcta de éste término.  

Una vez conocido el concepto de literatura, nos dio a conocer la paraliteratura. Además, expuso las diferencias entre estos dos términos. Los textos literarios son aquellos que tienen una función estética y pueden pertenecer a cada uno de los tres géneros literarios poesía, prosa y teatro, y tiene una intención artística y de entretener; en cambio, los textos paraliterarios no tienen que pertenecer a ninguno de los tres géneros literarios y tienen función e intención didáctica. A este tipo de literatura pertenecen los cuentos clásicos infantiles.

A partir de este momento en el que diferenciábamos estos dos conceptos y para finalizar el bloque, la profesora nos dio a conocer la literatura de autor, la cual en nuestro caso va dirigida a los niños de primaria, porque es importante que los conozcamos, ya que en un futuro nos tocará a nosotros elegir los libros de lectura más adecuados para nuestros alumnos.

Sobre este primer bloque tuvimos que hacer dos actividades en el blog, una fue encontrar diferentes páginas de internet sobre bibliotecas, librerías, editoriales, blogs, etc… relacionados con la literatura infantil, y de esta forma tener siempre un lugar en el que poder encontrar información acerca de este tema. Otra actividad fue realizar un análisis de un libro para conocer si es adecuado a la edad a la que va dirigido, si es un tema productivo para los alumnos, tanto en el sentido de aprender como en el de desarrollar su imaginación y hacer que el niño se identifique con un personaje del libro o se sienta identificado con el mismo.

Esta segunda actividad me ha parecido muy importante porque para llevarla a cabo correctamente debemos tener en cuenta el momento evolutivo de los niños, además de sus características y de sus intereses en cuanto a la lectura se refiere.

En el ámbito personal he de decir que tengo la suerte de que me ha gustado leer desde que tengo memoria, me acuerdo de salir de clase cuando estaba en infantil, llegar a casa y tumbarme en la cama a leer las páginas, o con esa edad la página que me tocara ese día.

Me da mucha pena que hoy día los niños no tengan interés desde pequeños en la lectura ya que es un mundo diferente en el que ellos son las cabezas pensantes y pueden imaginarse todo lo que se les ocurra a medida que están leyendo un libro.

Recuerdo que en mi caso, en el colegio desde primero de primaria he tenido bibliotecas en el aula con una gran variedad de libros y, creo, que por lo menos en el primer ciclo todos los días teníamos tiempos de lectura y también teníamos que apuntar los libros que nos habíamos leído, para que, de esta forma, el profesor tuviese constancia de quiénes eran los que leían de la clase.

Lo que no me gustaba era rellenar las fichas de lectura, porque las preguntas eran siempre las mismas y daba igual el libro que leyeras, ya que siempre había que escribir de qué iba el libro, si te había gustado, etc. Es decir, preguntas que en realidad no te hacían volver a adentrarte en el libro e imaginar, sino que había que poner de lo que trataba el libro y poco más.


También recuerdo que cuando estaba en primero y segundo mis hermanos me daban envidia de las actividades que hacían en clase, porque venía un profesor de poesía y cuando llegaban a casa me recitaban todo lo que habían aprendido ese día. Esta me parece otra buena manera de hacer que los niños tengan interés por la literatura, porque cuando yo me aprendía las poesías me divertía muchísimo y las estaba repitiendo hasta que me aprendía otras nuevas.

Para terminar, he de decir que me ha encantado cursar este primer bloque para conocer realmente cuál es nuestra labor respecto a la literatura con los niños. Me parece importantísimo el trabajo que podemos llevar a cabo para conseguir que los alumnos se interesen por la lectura desde pequeños, ya que hoy día se está perdiendo mucho, y me parece algo primordial para que el día de mañana tengan una cultura más amplia.

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